Preguntas

Preguntas, Respuestas, Esperanza

Los recién llegados a nuestro programa suelen venir llenos de preguntas. Este es un intento de contestar a algunas de ellas y de hacerte partícipe de nuestra solución.

¿Qué es SA?
Somos una fraternidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse. Nuestro objetivo primordial es mantenernos sexualmente sobrios y ayudar a otros sexólicos a alcanzar la sobriedad sexual.
(Impreso y adaptado con permiso de Alcoholics Anomymous Grapevine, Inc)

¿Es  SA un programa religioso?
SA no es un programa religioso, sino un programa espiritual. Habla de un “Poder Superior” y de “Dios tal como nosotros lo entendemos”, pero no se exige ningún tipo de creencia en Dios para ser miembro; los ateos y los agnósticos conocerán otras personas como ellos en este y en otros programas de recuperación de doce pasos. Tampoco es un problema ser creyente, de cualquier religión o credo. Entre nosotros hay ateos, agnósticos, cristianos, judios, musulmanes, etc.

¿Es SA una terapia de grupo?
SA no es ni una terapia de sexo ni una terapia de grupo. Son los miembros los que dirigen la reunión recurriendo a los modelos de reuniones de que disponemos. No hay profesionales a cargo de las reuniones de SA.

SA es un programa de recuperación de la lujuria y la adicción al sexo basado en los principios de Alcohólicos Anónimos.

Sean cuales sean los problemas con los que llegamos a SA, disponemos de una solución común—la práctica con otros sexólicos de los doce pasos y las doce tradiciones de la recuperación cuyo fundamento es la sobriedad sexual—.

¿Es SA un programa de autoayuda?
SA no es un programa de autoayuda. Hasta ahora no habíamos podido salir de la adicción al sexo por nosotros mismos; la recuperación es personal, pero ya no estamos solos. Trabajar los Doce Pasos con la guía de un padrino es el núcleo del programa de SA. Asistir a las reuniones, unirnos a la Fraternidad y seguir las Doce Tradiciones nos da el apoyo necesario en este viaje.

¿Qué tengo que hacer para ser miembro?
Cualquier persona que piense que tiene un problema con la lujuria o adicción al sexo puede asistir a las reuniones cerradas de SA y puede considerarse miembro si manifiesta que desea liberarse de la lujuria y alcanzar la sobriedad sexual, según la definición de sobriedad de SA.

No se excluye a nadie, entre nosotros hay personas de todo tipo y condición.

¿Cuánto tengo que pagar para ser miembro?
Las reuniones de SA son gratuitas. Para ser miembro de SA no se pagan honorarios ni cuotas. Pasamos una bolsa en las reuniones para pagar el alquiler del local, las publicaciones, el café, etc. Como afirma nuestra séptima tradición: “Nos mantenemos con nuestras propias aportaciones.”

¿Cómo puedo estar sano si no dispongo de una válvula de escape sexual?
Nuestra experiencia colectiva nos enseña que la sobriedad sexual nos libera de la necesidad compulsiva de tener relaciones sexuales. Tratamos de colocar el instinto por la intimidad sexual en el lugar que le corresponde, esto es, para la reproducción y para establecer vínculos sanos con nuestro cónyuge. Cuando renunciamos a la lujuria y a los estímulos sexuales, desaparece la necesidad obsesiva de sexo.

De acuerdo, cometo excesos en mis conductas sexuales, ¿no me bastaría con ser un poco más comedido?
SA es para las personas que han perdido el control en esta parte de sus vidas. Venimos a SA porque no podemos parar, independientemente de cuáles sean nuestras prácticas sexuales adictivas específicas. Hemos perdido la capacidad de parar.

¿Cómo puedo saber si soy adicto?
Has de llegar a esta conclusión por ti mismo. Reconocer que somos impotentes es lo que se llama “trabajar el primer paso”. Como afirma nuestro primer paso “Admitimos que éramos impotentes sobre la lujuria—que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables—”.

Lleva tiempo—y mucho sufrimiento—admitir que la lujuria nos ha derrotado. Más tarde o más temprano decimos: “Me rindo”, “necesito ayuda”, “solo no puedo”, o algo semejante. Cada una de estas frases es una admisión de impotencia.

Es por eso por lo que no funciona cuando tratamos de alcanzar la sobriedad por otra persona como un familiar o nuestro jefe. Tenemos que admitirnos a nosotros mismos nuestra derrota y buscar ayuda porque eso es lo que necesitamos.

  • Examínate a ti mismo. 
    ¿Se te ha ocurrido alguna vez pensar que necesitas ayuda para modificar tu comportamiento o pensamientos sexuales o te lo han sugerido otras personas?
  • ¿Has tratado alguna vez de parar o limitar tus conductas y pensamientos sexuales sin conseguirlo?
  • ¿Perjudican tus pensamientos y conductas sexuales a las relaciones con tu cónyuge o dificultan que te hagas cargo de tus responsabilidades con los demás?
  • A pesar de las consecuencias negativas de tus conductas sexuales—humillaciones, mentiras, enfermedades, pérdida de trabajo, arrestos, divorcios o actos inmorales—continúas practicando dichas conductas?
  • ¿Te han dicho alguna vez que eres adicto al sexo o te han llegado a arrestar por algún delito relacionado con el mismo?
  • Mas preguntas en la sección: ¿Soy Adicto al Sexo?

Sé que solo no puedo. Lo he intentado anteriormente sin resultado alguno. ¿Quieres decir que es posible?
Sí, la sobriedad sexual es posible. Hay miembros sobrios de SA en todo el mundo, tanto casados como solteros. Juntos podemos alcanzar la sobriedad y vivir sobrios en SA si trabajamos el programa día a día.

¿Qué tengo que hacer para alcanzar la sobriedad?
No existen absolutos en el programa de SA, pero te podemos decir qué es lo que hacemos para alcanzar la sobriedad. Acudimos a las reuniones; trabajamos los pasos; leemos las publicaciones (de SA y de AA); tenemos padrinos o madrinas a quienes telefoneamos con regularidad. Muchos de nosotros hemos llegado a confiar en un Poder Superior que nos mantiene sobrios.

De acuerdo, estoy dispuesto a intentarlo. ¿Qué hago a continuación?
Lo primero:

Después:

  • Asiste a las reuniones, a muchísimas reuniones.
  • Habla con otros sexólicos sobrios y pregúntales cómo alcanzaron la sobriedad.
  • Utiliza las publicaciones del programa: los folletos; los libros Sexólicos Anónimos, La Recuperación Continúa, Pasos en AcciónAlcohólicos Anónimos y Los doce pasos y las doce tradiciones, etc.
  • Busca un padrino o madrina —alguien cuya recuperación te resulte atractiva—. Llámale con regularidad —a diario si es posible— y pregúntale qué te sugiere que hagas.
  • Trabaja los Pasos. Tu padrino o madrina te mostrarán cómo.
  • Recurre a la oración (aunque no seas creyente). Por la mañana pídele a tu Poder Superior que te mantenga sobrio “durante estas veinticuatro horas”. Por la noche da las gracias por el día de sobriedad. Ora cada vez que tengas una tentación.
  • Recuerda los lemas:
    • Primero, lo primero.
      Tómatelo con calma.
      Sólo por hoy.
      Suelta las riendas y deja actuar a Dios.
      No lo compliques, que es sencillo.

Recuerda que todos fuimos nuevos en algún momento, y que nos sentimos entonces exactamente como te sientes tú hoy. No tengas reparos en pedirnos ayuda.

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