28 Sep 2016

Testimonio de un Adicto al Sexo

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Tengo 48 años. Soy un profesional de la medicina con una situación digna, y me considero que tengo todo para ser feliz, en definitiva un afortunado, un privilegiado.

Pero esto no es así realmente.

Dentro de mí llevo mi tragedia, mi drama, mi perdición, mi segunda vida.

Soy un adicto al sexo anónimo, a la pornografía, a la masturbación, a las relaciones múltiples y a la búsqueda compulsiva de sexo sin más.

Aunque empecé a los 22 años a coquetear con este tipo de prácticas, aquello fué subiendo de intensidad hasta que me ví perdido, descontrolado, jugándome la vida continúamente, aislado de los demás y sobre todo triste, triste y sin saber adonde acudir.

Cuando detecté el problema tenía ya 32 años, ya habían pasado diez años, un tiempo más que suficiente para que aquellas practicas me convirtieran en un adicto al sexo, es decir alguien que ya no puede parar de consumir, alguien que aunque desee detener sus prácticas no puede hacerlo, le pueden las ganas, le pueden los impulsos, no es amo de su vida.

Probé psiquiatras, psicólogos, medicación, leía todos los libros de autoayuda que caían en mis manos…nada me hacia cambiar y mucho menos parar.
Ahora tengo 48 años, en noviembre del año pasado tecleando en Google las palabras “adicción sexo AYUDA” apareció Sexólicos Anónimos, esta página que estas visitando.

Llamé. Me daba vergüenza hablar pero llamé.

Me atendió un compañero que me explicó qué era SA, en qué consistía el programa, los compañeros, el padrino…empezó a sonarme distinto a todo lo que había escuchado hasta entonces…y sobre todo noté sinceridad e ilusión en su voz, en sus palabras…algo me decía que creía plenamente en lo que me estaba diciendo.

Dos días después, alguien me llama y me dice que se convierte en mi padrino, empieza a quedar conmigo por teléfono y a dedicarme su tiempo, muchas horas en aquellos primeros días de camino.

Así es como empecé a sentirme arropado, apreciado, guiado…empiezan a aparecer compañeros que me llaman, a los que yo también llamo que me entienden, hablamos el mismo idioma y empiezo a sentir la magia…la fuerte magia de SA.

Hoy hago tres meses ya en esta fraternidad, he abandonado mis practicas compulsivas, estoy trabajando el programa y los pasos guiado por mi padrino y todos los días hablo con compañeros, me ayudan, les ayudo, estamos todos unidos en salir de nuestro problema.

He pasado de ser un adicto a ser un adicto en recuperacion, he pasado de consumir a ayudar a no consumir a personas como yo. Un milagro, un verdadero milagro.

Ahora he empezado a entender que mi problema no eran las practicas sexuales, que eso es sólo la punta del iceberg, que hay mucho más debajo que debo descubrir y limpiar.

Un Sexólico Anónimo

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Cómo Trabaja el Programa de SA

Rara  vez  hemos  vista  fracasar  a  una  persona  que  haya  seguido  concienzudamente  nuestro camino.  Los  únicos  que  no  se  recuperan  son  los  individuos  que  no  pueden,  o  no  quieren entregarse de   lleno   a   este   sencillo   programa;   generalmente   son   hombres   y   mujeres incapaces,   por   su   propia   naturaleza,   de   ser   honrados   consigo   mismos.   Hay   seres desventurados  como  éstos.  No  son  culpables;  por  lo  que  parece  han  nacido  así.  Por  su naturaleza,  son  incapaces  de  entender  y  de  realizar  un  modo  de  vida  que  exige  la  más rigurosa  honradez.  Para  éstos,  las  probabilidades  de  éxito  son  pocas.  Existen  también  los que  sufren   graves   trastornos   emocionales   y   mentales,   aunque   muchos   de   ellos   logran recuperarse  si  tienen  la  capacidad  suficiente  para  ser  honrados. Nuestras  historias  expresan  de  un  modo  general  cómo  éramos,  lo  que  nos  aconteció  y  cómo somos  ahora.  Si  tú  has  decidido  que  quieres  lo  que  nosotros  tenemos  y  estás  dispuesto  a hacer  todo  lo  que  sea  necesario  para  conseguirlo,  entonces  estás  en  condiciones  de  dar ciertos  pasos. Nosotros  nos  resistimos  a  algunos  de  ellos.  Creímos  que podríamos  encontrar  un  camino  más  fácil  y  cómodo.  Pero  no  pudimos. Es  por  ello  que,  con todo  el  ahínco  que  pueda  animarnos,  te  suplicamos  que  seas  valiente  y  concienzudo  desde el  mismísimo  comienzo.  Algunos  de  nosotros  tratamos  de  aferramos  a  nuestras  viejas  ideas...

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